martes, 8 de diciembre de 2009

Teseo y el minotauro

Extracto del segundo relato que compone el libro "Mentes perversas", de Mira editores, recientemente publicado:

"Estoy loco.
La mía es una locura abstracta, difícil de entender o diagnosticar. A ojos de los demás puedo parecer simplemente introvertido, pero cada cual entiende la locura a su manera.
Desde siempre he sido considerado un chico extraño. En todo instituto o escuela se encuentran clasificados el inteligente, el listillo, el tonto, el charlatán, el tímido, el guapo, el feo, el fuerte, el debilucho… y también hay un raro. Siempre hay un raro. Yo era uno de estos. Tal vez porque desde niño jugaba solo en los recreos, seleccionando minuciosamente arañas que, atrapadas y engañadas por mi superioridad jerárquica, depositaba a su suerte en tarros llenos de hormigas rojas, mientras mis compañeros jugaban inocentemente a policías y ladrones. Poco después, harto de presenciar horribles descuartizamientos entre insectos, cambié las arañas por los cómics de ciencia ficción. Éstos no eran guardados en tarros, sino en cajones cada vez más profusos en mi habitación, y fue mi madre la que decidió un día desmembrarlos todos, arrancando sus espinas dorsales cosidas con hilo blanco y deshojando uno a uno todos ellos como margaritas de pétalos en blanco y negro. Fue el castigo por mi nefasto expediente escolar.
No obstante, mis inquietudes hacia lo fantástico no cesaron y los cómics evolucionaron irremediablemente hacia una forma más densa: los libros. En este camino adquirí la capacidad sin igual de abstraerme del resto del mundo. Luego comencé a escribir historias en un desusado cuaderno de ejercicios y esto fundó mi condición de escritor. "

domingo, 6 de diciembre de 2009

"Mentes perversas" en youtube

Ya se puede ver el vídeo de la antología de relatos "Mentes perversas" en youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=NFWJMBG5Bg0

sábado, 5 de diciembre de 2009

El cónclave

Extracto del segundo relato que compone el libro "Mentes perversas", de Mira editores, recientemente publicado:

"Se podía intuir a los gatos antes de verlos.
Sus escurridizas sombras iban y venían por las angostas callejuelas del pueblo, acechando como malhechores. Parecían fantasmas embutidos en cuerpos diminutos. Cada vez que alguien se daba la vuelta, tenía a uno de ellos tras de sí. Después se oían sus maullidos, largas súplicas de animales hambrientos.
Pero los gatos comían diariamente. Por supuesto que comían. Prueba de ello era la descontrolada natalidad y el progresivo crecimiento de estos felinos en la región.
La mayoría de las personas que se veían en el pueblo eran turistas. Cada fin de semana, especialmente durante el verano, las casas rurales del lugar eran ocupadas por familias y grupos de amigos con ganas de desconectar de la rutina diaria de las ciudades.
David Espinosa, su mujer y sus dos hijos, eran un claro ejemplo del turismo que alimentaba los exiguos ingresos del pueblo. La pequeña localidad se llamaba Murillo de Huerta, aunque tenía más bien poco que ver con la agricultura. Lo especialmente abrupto y rocoso del terreno donde se asentaba, en la falda sur de las estribaciones pirenaicas, hacía prácticamente imposible el desarrollo de un amplio campo de cultivo. En cambio, sí podían descubrirse pequeñas parcelas con hileras de hortalizas en la parte trasera de algunas viviendas.
—Mira, papá, ¡tomates! —El pequeño Manuel, de nueve años, tiró de la manga del abrigo de su padre para llamar su atención.
—Eso parece, sí —respondió David, sin apenas desviar la vista del suelo empedrado.
Estaba algo cansado de la insistencia de su hijo cada vez que veía un huertecillo.
Habían salido de pesca, tras el desayuno. Susana se había quedado con la pequeña descansando tras la excursión del día anterior. Raquel tenía medio año y el frío de la mañana podía serle perjudicial. Claro que David sabía que aquello no era más que una excusa. Susana nunca había llegado a simpatizar con la afición de su marido. En cierto sentido, la presencia de Manuel, quien tampoco se mostraba muy ilusionado con una caña de pescar en la mano, le venía bien a David. Aunque la pesca requiere quietud y perseverancia, no le gustaba sentirse solo en la montaña.
Subieron por las callejuelas flanqueadas por viviendas ruinosas. En algún rincón se levantaba una casa rural totalmente remodelada. Casa Leandro, casa Leal, casa Martínez. Las letras destacaban en la superficie de los azulejos situados sobre las puertas principales. Pero eran excepciones en un pueblo semiabandonado, anclado en el tiempo como un cadáver que ya nunca volverá a caminar.
Sólo había un pastor en Murillo y contaba con medio centenar de ovejas. Lo habían visto partir con el rebaño a primera hora de la mañana, al alba. El resto de oficios se habían extinguido con el paso del tiempo. Ni siquiera la vieja tienda de recuerdos de la anciana Pilar abría sus puertas, y en su polvoriento escaparate aún podían verse las últimas tallas de gatos en madera y alabastro que no se habían vendido.
Pero David Espinosa no deseaba adquirir ningún gato, ya estuviera vivo o cincelado en piedra. No le gustaban. Cada vez que pasaba junto a alguno de aquellos animales sentía que lo miraban con recelo. En especial los que merodeaban en aquel pueblo. Los había negros, pardos, blancos y atigrados. Todos callejeros. Vivían de lo que sisaban a los turistas. Se colaban en las casas trepando por las paredes verticales hasta alcanzar las ventanas. El resto era tarea fácil. Sigilosamente entraban en las cocinas o en los fogones para hurtar un pedazo de carne o una ristra de salchichas.
—Cierre bien las ventanas de la casa cuando vaya a preparar algo de carne para cocinar —le había recomendado la dueña de la casa, la señora Pomar, al matrimonio recién llegado, antes de entregarles las llaves y regresar a una localidad vecina—. Y es también recomendable que lo hagan durante las noches, haga frío o calor.
A David le había parecido exagerada la medida. ¿Cuántos gatos podía haber en el pueblo, al fin y al cabo? ¿Tan acostumbrados estaban a entrar en las casas que era necesario cerrar cualquier posible entrada? Se lamentó de la indolencia de los ancianos, lo que sin duda había fomentado este mal hábito. Un par de perdigonazos habrían resuelto el problema a las primeras de cambio, pensó.
Antes de salir del pueblo se cruzaron con un viejo vestido de negro, el cual permanecía sentado en una banqueta y con la espalda recostada en la pared de su casa. El hombre no hacía nada aparentemente, salvo aguardar quizás la llegada del mediodía. Miró al niño y al padre con antipatía, sin mostrar el más leve saludo. Mientras el pequeño Manuel saltaba y brincaba alegremente bordeando el lado opuesto de la calle, contando uno tras otro los adoquines en línea recta, David tuvo tiempo de descubrir dos filetes de carne tendidos en el suelo, bajo la banqueta, a los pies del anciano. Varias moscas se habían posado en la carne con el firme propósito de corromperla. Pero no les dio tiempo. Dos zarpazos las ahuyentaron, y el resuelto gato negro, ahora bajo los pies del octogenario, asió con sus fauces la comida para desaparecer por un callejón tan rápidamente como había llegado."

jueves, 3 de diciembre de 2009

"La marea del despertar", de Roberto Malo



Como suele ser habitual, no me extenderé en la reseña de este original libro. El protagonista, Jesús, un músico que toca jazz, descubre que, cuando sueña, lleva consigo al mundo onírico la ropa o los objetos con los que se había acostado. Con esta premisa se abren multitud de posibilidades que el autor desarrolla espléndidamente con un tono de humor muy refrescante. Jesús viajará al mundo de los sueños con diversos objetos para atestiguar su descubrimiento. Cabalgará una y otra vez entre la realidad y la fantasía, con descripciones detalladas pero hilarantes, aunque algún suceso accidental complicará las cosas y Jesús luchará por solucionarlas, teniendo que recurrir a su novia y amigos en algún momento.
Narrado en primera persona, con un estilo conciso y acertado, es una novela atrevida y original que exige al lector empatizar tanto con el protagonista como con la inverosimilitud de los sueños. Los lectores más racionales quizá se vean abrumados por la incoherencia de algunas situaciones, pero es que los sueños son así, y Roberto plasma esta idea de forma notable. Quien abra su mente al precipitado mundo de la irrealidad, se divertirá sin duda. El único "pero", bajo mi punto de vista, es que el desenlace desmerece con el resto de la novela, creo que se diluye y el autor debería haber ideado un final más acorde con la extravagancia de la obra.
Por cierto, la novela es breve en su extensión, y ya se sabe: lo bueno, si breve…

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Luci

Extracto del primer relato de mi libro "Mentes perversas":

"El grito rasgó la pintura de las paredes como un inesperado terremoto.
La comadrona se negaba a acercar sus manos a la oscura cabeza del engendro que brotaba estridente del útero de mi mujer. El médico llegó después, alertado por las enfermeras. No podía explicarse cómo el parto se había adelantado tanto, pero la realidad era incuestionable, y terrorífica. Nadie quiso acercarse a recoger al bebé. Por suerte yo estaba allí y ayudé a salir a aquella especie de lagarto escamado, rojo como un atardecer. Retiré la oscura placenta y ofrecí nuestro retoño a mi mujer. Ambos nos mostrábamos encantados, pero el personal del hospital no compartía en absoluto nuestra felicidad.

Luci fue un regalo del infierno. Habíamos rezado mucho a nuestro Dios para que nos ofreciese un descendiente digno de nuestras creencias esotéricas. Incluso llegamos a sacrificar tres cabras la semana anterior al alumbramiento. Cuando lo veíamos en la urna, nervioso tras la sesión fotográfica con que los periodistas lo obsequiaban cada amanecer, nos sentíamos los padres más felices del mundo. Hubo un médico que incluso nos ofreció acabar con la vida del niño si estábamos de acuerdo. ¡Qué disparate! Existen tantas parejas con bebés clónicos, niños pánfilos que solo saben jugar al fútbol y entretenerse con videojuegos durante sus primeros años. Criaturas bellas e inocentes como los querubines de las iglesias. Nosotros, en cambio, éramos afortunados. Nuestro hijo era único. Y mientras su madre soportaba los afilados colmillos en sus pezones, ambos veíamos crecer sus alas día tras día, al principio no más grandes que la palma de mi mano, membranosas como las de un murciélago gigante."

lunes, 30 de noviembre de 2009

De personajes famosos

Señoras y señores, he aquí la prueba irrefutable de que en Internet fluyen asuntos mucho más relevantes que la cultura. Vale, sí, no es una información novedosa que digamos. Hoy en día cuenta más bajarse los calzones ante millones de espectadores que obtener el premio Nobel.
Pero siempre es interesante saber lo que "San Google" nos muestra en las entrañas de las páginas web en el lenguaje castellano. Este es el número de entradas que cada uno de estos personajes tiene en la web. Es decir, simplificando, cada vez que uno de los siguientes nombres es usado en Internet y escrito en un blog, foro, periódico, etc., aparece como una entrada:
-Cristiano Ronaldo (uno de los mejores futbolistas de la actualidad) ----> 3.760.000 entradas
-Fernando Alonso (Bicampeón del mundo de F1) -----> 1.600.000 entradas
-David Beckham (Un buen futbolista inglés, más conocido por ser icono de féminas adolescentes)-----> 1.160.000 entradas
-Edgar Allan Poe (Uno de los padres de la novela moderna y de la literatura norteamericana)----> 540.000 entradas.
-Belén Esteban (personaje del mundo rosa español más castizo)---> 360.000 entradas
-Thomas Edison (inventor al que se le atribuyen más de 1.000 inventos patentados, como el fonógrafo o el perfeccionamiento de la lámpara incandescente) -----> 70.600 entradas
-Willard Boyle (Premio nobel de Físicas del 2009)-----> 22.4200 entradas.
De lo cual se entiende que lo que le interesa a la gente es el mundo deportivo y el mundo rosa. Afortunadamente las personas leen y por eso los grandes escritores (y los oportunistas o los súperventas) les son conocidos. El resto, aunque sostengan el avance tecnológico de la raza humana, inventen vacunas, o la bombilla o el motor de los coches, nos resultan aburridos y nos la traen al pairo. Parafraseando al erudito: In-prezionante.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Mata a tu marido

"¡MATA A TU MARIDO! ¡Liquidamos género!"
Estas palabras pueden leerse en la fachada de una conocida boutique de ropa situada en una céntrica calle de Zaragoza. La frase no va con mala intención, desde luego, pero a mí me ha dado qué pensar.
En primer lugar, tras la resaca del "Día Mundial de la mujer maltratada", se me ocurre que si uno cambia la palabra "MARIDO" por "MUJER" en el anuncio arriba expuesto, seguramente dicho comercio habría aparecido en los medios de comunicación como ejemplo de ultraje y misoginia. En cambio, si lo dejamos como está, con "MARIDO", la cosa hasta tiene gracia.
Esto me hace reflexionar acerca de lo mucho que se ha hablado y, sobre todo, divagado con el tema de marras. Vivimos en un país donde yo no puedo participar en determinados certámenes y concursos porque solo admiten a mujeres, pero es ilegal y retrógrado hacer lo propio para los hombres. Un país donde las mujeres son iguales al hombre dentro de la plantilla de la Administración Pública, y en cambio se nos imparten cursillos formativos a los empleados para tenerlo claro. En cambio, en la empresa privada, donde ovejas y lobos permanecen en el mismo corral, allí no se aplica esta igualdad. Donde precisamente debieran impartirse cursos y, sobre todo (dejémonos de cursos y vayamos al grano, por favor) la Administración debiera sancionar a cuantos incumplieran, allí es donde no se aplica.
Y ojalá las ayudas económicas fueran siempre destinadas a las mujeres necesitadas, pero como la picaresca está afianzada desde hace siglos, hay parejas que aprovechan la ocasión para denunciarse y sacarse un dinerillo extra, haciendo que las fuerzas policiales y los organismos judiciales se saturen con temas intrascendentes en lugar de atender como se merece a las féminas que sí sufren los abusos realmente. Pero bueno, estas son aguas procelosas y es mejor no ahondar, no sea que toque fibras inadecuadas o poderosas, pero veo demasiada hipocresía y parafernalia en este asunto. Eso sí, ahora las médicos pueden ser médicas. ¡Qué avance, oiga!. Una lástima.

martes, 24 de noviembre de 2009

domingo, 22 de noviembre de 2009

"La chica de al lado", de Jack Ketchum

Ketchum tiene un largo recorrido tanto como autor de novelas como de libros de relatos. De hecho, sus textos breves han sido merecedores de 4 premios Bram Stoker y otras dos nominaciones a estos.
En concreto, "La chica de al lado" es una gran novela que mantiene en tensión en todo momento. En un barrio de una ciudad cualquiera de los Estados Unidos, durante los años 50, en el sótano de una vivienda, van a tener lugar unos sucesos que sobrepasarán los límites de la crueldad humana. Parece un lugar tranquilo y bonito donde crecer. Las hermanas Meg (la mayor) y Susan, cuyos padres han muerto en un accidente de tráfico, son acogidas por una tía lejana que está cayendo progresivamente en la locura, a la par que cuida (o mejor dicho, "descuida") de sus muchos hijos, fruto de matrimonios rotos, bebiendo y fumando en exceso. Uno de los vecinos (un niño que apenas ha entrado en la adolescencia) que visitan la casa se convertirá en el narrador y coprotagonista de esta durísima historia, cargada de narraciones descabelladas,
donde la crueldad humana transgrede todos los límites imaginables. Un espectáculo donde presenciamos los más bajos instintos a donde puede descender la naturaleza humana. Una historia que nos horrorizará por su realismo. Muestra unos personajes muy trabajados y creíbles. La historia está basada en el caso real de Sylvia Marie Likens, y desde luego nos enseña que el terror no necesita proceder de fuerzas sobrenaturales ni criaturas folklóricas.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Edgar Allan Poe o Edogawa Rampo

Posteo aquí varios enlaces de la charla que impartí en Huesca acerca de ambos autores. En ella hablé brevemente de sus biografías, su obra, sus influencias y la repercusión que tuvieron sobre otros escritores y artistas. No aparece la charla completa, pero son buenos ejemplos.
Este enlace lo subió a la Red una de las asistentes (¡muchas gracias!):
Otros vídeos: